Hola, ¿qué tal? ¿Tomamos un mate?
¿Qué invitación, no?
Por qué un blog sobre el mate, porque de alguna manera es hacer un blog sobre nosotros. Nada nos identifica más que un buen mate cebado. Y justamente me interesó la idea de hablar de nosotros hablando del mate, de lo que el mate significa para nosotros. Cuántos silencios, cuántos secretos, cuántas soledades y cuánta compañía encierra el mate.
De más está decirles que en este momento hay un mate cebado a mi lado . Así es como empiezan mis días, no puedo hacer nada sin antes tomar un matecito.
Vengo de una familia de inmigrantes, mi mamá es siciliana pero adoptó el mate en su corazón desde muy chica y fue ella junto a mi viejo quienes nos enseñaron que el mate era algo más que una infusión, y era algo tan personal que si había alguna discusión, veías dos mates cebados!!!
Siempre me impactó una de las primeras fotos del album de mi hermana mayor: "Cecilia -un año, año y medio- en la mesada...tomando mate", que importante debe haber sido para mis viejos ver a mi hermana, su primer hija tomando mate.
Soy mamá y esa emoción que impulsó a mi viejo a inmortalizar ese momento lo viví con los míos. Hoy cuando llego de trabajar y hay solcito Joaquín mi hijo mayor de seis años me dice: "¿qué tal si nos tomamos unos matecitos en la hamaca?" y esos mates significan ir a jugar. O cuando Mateo, mi segundo hijo nos invita a ir a la casa de la abuela y nos dice: "Ma, vamos a ver la abuela Mary y vos te tomás unos matecitos con la abuela?", jajajja, tiene tres años y ya conoce el significado del mate. Pensar en estudiar implica antes de sacar los libros... poner la pava.
Seguramente a cada uno de ustedes pensar en el mate les evocará alguna imagen, algún sentimiento en especial. La propuesta de este blog es, además de hablar de estas evocaciones que el mate produce, proponer, opinar y debatir sobre tipos de mates y sus características, tipos de yerba y maneras de cebar. Espero ofrecerles también datos interensates, como así también, por ejemplo, poder hablar de la relación de nuestros compatriotas que emigraron y su vinculación actual con el mate.... Cuánto más en estos casos el mate representará algo muy distinto a una simple infusión.
Qué les parece... ¿pongo la pava?
Hace un ratito me llegó el link de este blog, leí lo que pusiste y antes de empezar a escribir... fui a buscar el mate que había quedado en el comedor.
ResponderEliminarEl ruido de Lisboa entra por la ventana, pero con el mate al lado mío podría ser también el ruido del centro de la Ciudad de Buenos Aires. Al fin y al cabo desde este 3er piso veo palomas y edificios antiguos, nada que no me podría estar pasando allá.
Cada vez que llamo a mi vieja (y se avecinan 2 hs y media de charla telefónica) lo primero que hago es preparar el mate. Y cuando ella me atiende, y tiene tiempo para hablar, lo primero que me dice es: esperá que voy a poner la pava, así tomamos mate.
De esta manera, una de cada lado del Atlántico, tomamos mate juntas y nos duelen un poquito menos los 12000km (no pude evitarlo, se me piantó un lagrimón)
Si querés vuelvo a pasar por acá y te cuento las reacciones locales al verme con tan estrafalario instrumento, historias sobre yerbas y otras yerbas.
De más está decir que algunas de las fotos más importantes de la vida de mis hijos, esas que guardo como un tesoro, son aquellas en las que aparecen tomando sus primeros mates. Y cuánto valor agregado toman estos registros creciendo tan a la distancia...
Me gusta mucho tu idea de este blog.
¡Éxitos!
que lindo lo que escribiste!! junto al mate despuntás tus dotes de escritora...te sugiero esta página, son productores independientes organizados en cooperativas. Venden la famosa yerba Titrayjú por 500 grs. y 1 kilo a buenos precios, con entregas a domicilio.
ResponderEliminarwww.puentedelsurcoop.com.ar...y a disfrutar del buen mate!!!! un besote, MLaura.
Muchas gracias Ana, me encanto tu comentario tan emotivo. Gracias por acercarte al blog y por supuesto me encantaría escuchar las reacciones que proba nuestro mate en Lisboa. Gracias, Eugenia
ResponderEliminarGenia!!! Me encantó la idea de este blog! Y estoy tomando mate!!! Gracias!!!
ResponderEliminarEra un día de agosto precioso, estaba paseando a orillas del mar, disfrutando de un atardecer veraniego que invitaba a quedarse un poquito más en la playa, y, claro, a tomar unos mates.
ResponderEliminarEl agua que había llevado ya se había acabado, y después de vencer algunas resistencias internas, me decidí a acercarme a un bar a comprar agua caliente, cosa totalmente normal en Argentina, pero que en Lisboa puede levantar serias sospechas:
-Buenas tardes, necesito agua caliente.
-No tenemos.
-Para el termo - dije mostrándole mi termo de aluminio, por si el tipo pensaba que le estaba pidiendo para darme un baño o algo así.
-No tenemos.
-Yo se la pago, de esa que sale de la máquina para hacer el té, aunque sea...
-No.
-Bueno, véndame un té- dije dándome por vencida, y sabiendo que acá siempre te dan el agua caliente en una jarrita y el saquito aparte. No alcanzaría para mucho, pero sería mejor que nada.
-No.
-¿No me va a vender un té?
-No.
-Ok, buenas tardes, muchas gracias- le dije antes de que llamara a la policía por considerarme indeseable en su barcito playero.
Al fin y al cabo, para él no pasaba de una embarazada loca haciendo un pedido extraño a las 7 de la tarde (acá es una hora donde todo, o casi todo, está por cerrar)
Caminé a lo largo de toda la playa, entrando en cuanto barcito abierto quedaba, y llegando casi al final uno se apiadó de mí, y me regaló el agua, después de casi media hora de caminata.
Me senté en la arena, preparé mi mate, abrí el termo para que el agua se enfriara un poco y no me quemara la yerba, y me puse a mirar el mar.
Y mientras me tomaba unos amarguitos, crucé ese océano en el que hasta entonces sólo había visto amaneceres, y estuve un ratito con los amores lejanos, y volví justo a tiempo de ver los últimos rayos de sol perdiéndose en el horizonte.
-¿No hay más agua?
Te cuento que soy la loca de los mates, sea nuevo , lavado(que los palitos estén nadando) como venga, es algo que en cualquier momento del día lo podes tomar ; me acuerdo cuando me operaron de la vesícula ni te imaginas como sufrí. VIVA EL MATE!!!!!
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